Prevención

En algunas situaciones puede trabajarse con la familia, los amigos, la pareja de quien tiene el problema. El terapeuta puede orientar respecto de qué es conveniente hacer y qué no frente a la persona en cuestión, brindando información y herramientas claras. Cuando alguien inicia psicoterapia “previene” la agudización del conflicto, y se dispone a resolverlo. Sin embargo, prevenir a veces es intervenir para evitar el empeoramiento de la situación y luego poder trabajar fuera de la urgencia. El concepto de “prevención” es muy amplio, incluye, por ejemplo, la necesidad de evaluar a un niño cuando empieza a tener conductas que su maestra o familiares observan como extrañas o desadaptadas.

A continuación se señalan dos situaciones muy frecuentes de preocupación y consulta.

 

Cuando quien tiene el problema no consulta.

El “no paciente” puede padecer una conflictiva grave que ponga en riesgo su integridad psicofísica o la de terceros, o sencillamente ser alguien que no reconoce su problema o bien –reconociéndolo-rechaza la psicoterapia.

Es factible que la implementación de algunas técnicas termine conduciendo a la persona a tratamiento ( si alguna intervención, por ejemplo, está dirigida a cuestionar la creencia en la que se apoya el rechazo a la terapia). En cada caso se evaluará el riesgo y las posibilidades de cambio: algunas personas con trastornos psiquátricos jamás reconocen su problema, en las adicciones por ejemplo es posible empezar trabajando otro tema y luego ir motivando a la persona hacia su relación con las sustancias adictivas. Cuando se trata de niños o adultos mayores es imprescindible trazar objetivos con la familia antes de evaluar al paciente o realizar una intervención. Por el contrario, puede ocurrir que la persona no acceda nunca a tratamiento o que la gravedad de la situación delimite soluciones más drásticas como la hospitalización y/o intervención legal.

Se trata, en todos los casos de diseñar cambios en el ambiente, sea a nivel de la comunicación, de los patrones vinculares, de cómo responden los otros a la situación-problema; es decir, se entrena a quien sí ha consultado para que con su conducta pueda generar modificaciones. En este entrenamiento se incluye un factor fundamental: la aceptación de lo que ocurre. El nivel de aceptación permite mejorar la ayuda y no desatender la propia individualidad, que muchas veces se encuentra dañadapor la excesiva preocupación.

Entendiendo que no existe sujeto aislado, trabajar con el entorno es también trabajar con quien, por el momento, no reconoce el problema o bien decide – o no puede- consultar por sí mismo.

El suicidio ¿Se puede evitar?

Muchas personas creen que no pueden ayudar a quien ha intentado suicidarse o manifiesta querer hacerlo. Con frecuencia se dice que nadie puede evitar el suicidio, que no debe hablarse de él, que la persona “manipula”, que los suicidas no avisan, etc. Todas estas frases constituyen una mitología que consolida los sentimientos que conducen al suicidio y la inactividad de su entorno. Se ha comprobado que todo suicida da señales del riesgo, y que una intervención hecha a tiempo puede salvar una vida. Hoy sabemos que sí puede evitarse el suicidio.

Cualquier conducta proveniente de nuestra lucidez que daña nuestra integridad termina siendo un tema polémico a nivel legal, psicológico, familiar. Pero no es polémico el deseo de querer conservar a la vida de los seres que amamos, y es en ese sentido que podemos obrar conociendo qué es bueno hacer y qué no. El mínimo indicador suicida demanda trabajar en urgencia con el paciente y su grupo familiar. En algunos trastornos, no solo en la depresión, puede existir riesgo de vida. Además de ideas asociadas a la muerte, la existencia real de intentos previos o planificación del suicidio señalan la necesidad de intervención inmediata. Por eso debe evaluarse en la primer consulta el grado de riesgo indagando cuáles son todos los factores implicados. Una serie de estrategias terapéuticas adecuadas y a tiempo pueden impedir el suicidio, y generar las condiciones para comenzar a trabajar la problemática que conduce a esa única solución.

 

 

Lic. Laura Galasso Turnos e informes: 4 925 0936

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