Consultoría online
El tratamiento “cara a cara” y la consulta on line
Los contenidos de este sitio, en sus inicios, fueron ideados para que los pacientes que ya estaban en tratamiento encontraran información concentrada respecto de la clínica cognitivo conductual. Sin embargo, la recepción cotidiana de consultas on line pidiendo asesoramiento e información, han iluminado la importancia que tiene la orientación psicológica y la intervención breve (sin constituirse por ello en un inicio tratamiento). Quienes sufren y por razones diversas no pueden/quieren realizar una psicoterapia convencional (cara a cara) pueden beneficiarse con intervenciones puntuales, acotadas, que enmarquen el problema dándole dirección y aportando claridad a su resolución.
En la psicoterapia cognitivo conductual estimamos lo que se ha dado en llamar “lenguaje analógico”, implicando el fluir de actitudes, posturas, gestos, voz, tonos y demás componentes que hacen posible el establecimiento de una relación cálida y confiada entre paciente y terapeuta. En este sentido, la preferencia del encuentro presencial donde cursa el tratamiento sigue siendo la vía más sólida de interacción clínica. No obstante, la posibilidad de orientar/intervenir mediante canales cibernéticos es una modalidad que va cobrando fuerza hace tiempo, y que por ello se ofrece, con sus límites y alcances (explicitados en este link).
 Nuevas tecnologías y psicología: su articulación
La tendencia en la investigación actual, en el mundo, irá permitiendo delimitar con claridad criterios de “buena praxis” en psicología. Hoy sabemos que para un trastorno determinado existe una técnica eficaz, ya no se trata para el psicólogo de hacer lo que “le parece” sino de actualizarse constantemente y aportar, en lo posible, a que estas investigaciones en psicoterapia se vayan enriqueciendo y perfeccionando. Esto hace a los “medios” de un tratamiento, al ajuste de criterios de excelencia que permitan tanto al paciente como al profesional “conocer” cuáles son las técnicas más adecuadas que en su aplicación, conllevarán en tratamiento a la remisión de los síntomas (“fines”).
Este gran avance en la investigación psicoterapéutica no se ha articulado de lleno a la utilización de nuevos medios de comunicación, es decir, los psicólogos cognitivo-conductuales no contamos con investigaciones que validen la efectividad del uso de canales cibernéticos que suplan “el cara a cara” de la psicoterapia. Sin embargo, en nuestra vida cotidiana Internet se ha ido convirtiendo en un medio de acceso, no solo a la información, sino al contacto con los otros. En disciplinas afines, como la psiquiatría y la medicina, ya existe la modalidad a distancia (telemedicina); asimismo los portales como este, de salud, cuentan con indicaciones orientadas a potenciar la ética profesional (HON Code). Es así que el avance tecnológico de “medios” habilita nuevas formas de interacción personal y también se presenta como un territorio a explorar, respecto de cómo nos estamos vinculando, y a cuáles son los alcances que puede tener, y de hecho está teniendo, Internet en nuestra vida.
Bajar archivo:
Telemedicina
Dr. Roberto Lombardo
CETIFAC – Centro de Teleinformática de FAC
Bioingeniería UNER-XXV Congreso Nacional de Cardiología
Rosario 2006 En consideración de ambas tendencias (investigación en psicoterapia e Internet como “medio”) podemos predecir efectividad en intervenciones on line, ajustándolas a determinados motivos de consulta, sin que ello reemplace la psicoterapia tradicional. Sabemos que la forma habitual de tratamiento se encuadra en un mismo tiempo- espacio, y que el uso de herramientas complementarias (teléfono, mail, Chat, videoconferencia, Skype) pueden ser exitosos para dar continuidad a la psicoterapia, si el paciente viaja, o bien para maximizar y/o generar losrecursos del consultante respecto de conflictivas puntuales.Es pertinente diferenciar aquí la “psicoterapia” de la “consultoría”, esta última es mucho más breve aún que el tratamiento y es la más cercana al asesoramiento/orientación/intervención que consideramos viables por Internet. Se proponen entonces los canales cibernéticos para el abordaje de:
| Toma de decisiones |
Desarrollo personal |
Orientación y
diagnóstico |
Problemas
vinculares |
Comunicación / habilidades sociales
(sólo videoconferencia) |
 Por qué puede preferirse la modalidad on line
En algunos casos referidos al diagnóstico y/o comprensión del problema que aqueja al consultante, -como explica Santacreu- el término “consultoría” también llamado “consejería”, es “exploratorio de la necesidad de un tratamiento psicológico rehabilitador general para el sujeto (José Santacreu Mas, prologando Consultoría Conductual, M.Xesús Froján Parga, Ed. Pirámide, 1998). Este tipo de asesoramiento suele ser solicitado por personas que ya están en tratamiento, y quieren una segunda opinión, o bien por sujetos que desean informarse respecto de las terapias cognitivo conductuales en relación al malestar que presentan.
Es frecuente también que la consulta se apoye en limitaciones de tiempo para asistir al consultorio, también en casos donde la distancia geográfica es un impedimento para ello, o tan solo porque quien consulta prefiere conservar el anonimato o carece de criterios respecto de dónde solicitar psicoterapia. Como se mencionó antes, la familiarización de algunas personas con Internet hace que la predisposición a consultar sea más viable por aquí.
La "invisibilidad" del terapeuta puede favorecer la confidencialidad y la autorrevelación. El paciente puede verse así menos tenso, avergonzado o atemorizado si tiene la percepción de que su problema psicológico, al exponerse cara a cara en una psicoterapia de corte clásico, puede provocar el rechazo del psicólogo/a (A.Bermejo Mercader, Eficacia y aplicación de la terapia cognitivo-conductual vía Internet; Gabinete de Psicología EIDOS – Alicante, 2001).
El malestar emocional puede ser muy alto, se refiera a un problema puntual o a un trastorno psiquiátrico, siendo lógico que quien consulta no tenga herramientas para establecer esta diferencia y justamente, la consulta permita clarificar esto y orientar respecto de los pasos a seguir (sea para la resolución, aceptación del conflicto, o bien para el inicio de un tratamiento psicológico o farmacológico). Como ya se dijo, no todos los conflictos son abordables on line, en trastornos severos que incapacitan al sujeto y se requiere una evaluación minuciosa de su personalidad y riesgo (para sí y para terceros), hace a la ética profesional expliciar las razones por las cuales es conveniente un tratamiento presencial. En estos casos, los profesionales nos predisponemos a que el sujeto acreciente su motivación en aceptar ayuda y pueda encontrar tratamiento cognitivo conductual en la zona en la que se encuentra facilitándole parámetros concretos para hacer efectivo el inicio de un abordaje clínico presencial.
 Forma de trabajo: roles activos
Las sesiones, al no constituir psicoterapia, son inferiores en su cantidad, sin embargo el enfoque cognitivo conductual hace que el trabajo sea en conjunto. Esto implica que entre cada encuentro on line, el consultante asuma un rol activo, cumpliendo con las indicaciones precisas que se han consensuado en la sesión. Asimismo, el terapeuta diseñará la próxima consulta, para lo cual será necesario que cuente con informes y evaluaciones que el consultante enviará anticipadamente. En cuanto a esta modalidad, no hay grandes cambios respecto de las sesiones y el trabajo clínico presencial; el trabajo es en equipo y dinámico.
Medir la evolución de un cambio requiere compromiso y trabajo de ambas partes, de otro modo el alcance de los objetivos se reduce a la percepción subjetiva. No basta con que al terapeuta/paciente “le parezca” que algo se ha modificado, sino que es preciso contar con mediciones/evaluaciones durante el proceso de cambio, si estas mediciones son empíricas, lo que luego nos “parece” deviene de los hechos y hace a la modificación real. En cada caso, los registros y evaluaciones serán preparados en función del objetivo de consulta, y se remitirán oportunamente para ser completados.  Confidencialidad
La información que se brinde al terapeuta, así como el contenido total de la consulta, cumplirán con las garantías del secreto profesional, acordes a la legislación vigente del Psicólogo en Argentina. Los datos que se soliciten serán utilizados solamente para dar una devolución al consultante, tenga esta el formato de mera información psicológica o de intervención direccionada a clarificar y/o potenciar los recursos de resolución del sujeto.  Consultas: Cantidad, frecuencia y duración
Inicialmente, la cantidad de sesiones, y el medio, son elegidas por el consultante. La primer sesión (Chat, Audio, Videoconferencia, Skype), se fijará por intercambio de mails una vez que ha sido contratada, especificándose las características del medio de contacto por el que se optó (usualmente el terapeuta inicia el contacto en el día y hora pautados). Los turnos se darán evaluando la concordancia horaria de disponibilidad de ambas partes y dentro de la misma semana en la que se solicitan (es decir, el turno se da una vez establecido el contacto, para la semana siguiente a la contratación).
Las consultas han de realizarse de lunes a viernes de 11 a 22 hs (horario de Buenos Aires).
Ya en el primer contacto on line se podrán establecer y proponer, estimativamente, la cantidad de encuentros y la frecuencia de contacto que el problema requiere para que la intervención sea efectiva. Generado un acuerdo con el consultante sobre ello, se procede a fijar días/horarios de sesión. No obstante, las sesiones podrán adelantarse si el terapeuta o el consultante lo considerasen necesario. El tiempo de cada consulta on line será de 45’-50’ (los mails entre ellas se limitarán al intercambio de información que se ha acordado).
Cuando la contratación realizada refiera a mails, se confirmará la recepción del mismo y se prodecerá a enviar una respuesta en el lapso de 48 hs. El consultante que opte por el Chat escrito o mail, ha de tener presente que estos medios podrían la lentificar el proceso de consulta a diferencia del audio (MSN-Skype,teléfono tradicional) o la videoconferencia (sea por MSN o Skype). Estas alternativas, más directas (donde se escucha y/o ve al otro) favorecen el volumen de información y la agilizan, además de fomentar la empatía en el diálogo ya que reponen gran parte de la comunicación no verbal (voz, gestos, postura corporal, etc).
Software – Descargue programas para sesiones on line
Descargue el software (es gratis) y siga las instrucciones de instalación:
Para contratación de consultas, solicite información sobre honorarios y formas de pago
(clic aquí)

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